En la cocina de La Tasquería cada detalle tiene un propósito. No solo importa lo que sucede en el plato, sino también la historia que lo sostiene: el origen del producto, el gesto del cocinero y la manera en la que cada elemento acompaña la experiencia. Desde esta filosofía nace la colaboración entre el chef Javi Estévez y WMF, poniendo el foco en la cubertería Fächer como expresión de una mesa contemporánea, honesta y elegante.

Inspirada en el equilibrio entre precisión y sensibilidad, la Cubertería Fächer redefine la experiencia de mesa a través de líneas depuradas, una ergonomía cuidada y una estética sobria que acompaña sin imponerse. Cada pieza ha sido concebida para integrarse de manera natural en el servicio, convirtiéndose en una extensión del gesto culinario y del ritmo del comensal.
Para Javi Estévez, cocinar es una forma de reivindicar el valor de aquello que muchas veces pasa desapercibido. En La Tasquería, la casquería se transforma en un lenguaje gastronómico capaz de emocionar, sorprender y conectar con la memoria culinaria desde una mirada contemporánea. Su cocina nace del respeto: respeto al producto, a las manos que lo trabajan y a una tradición que encuentra belleza en lo humilde y en lo esencial.


Bajo esta filosofía, la mesa adquiere una dimensión especial. Cada elemento acompaña la experiencia sin artificios, aportando equilibrio, funcionalidad y coherencia visual. La cubertería Fächer de WMF refleja precisamente esa manera de entender la gastronomía: piezas diseñadas para perdurar, creadas con materiales de máxima calidad y pensadas para responder a las exigencias de una cocina donde la técnica y la emoción conviven en armonía.
WMF acompaña así la visión de La Tasquería desde la precisión, la funcionalidad y una elegancia discreta que permite que cada plato hable por sí mismo. Porque cuando el respeto está en el origen, cada gesto sobre la mesa se convierte también en parte de la experiencia.
